“Ponme un 5W30, que sirve para cualquier coche.” Es una frase que se escucha a menudo en un taller, y casi nunca es correcta. La viscosidad es solo una parte de la ecuación; lo que de verdad importa es la especificación exacta que pide cada motor, y montar la equivocada puede pasar factura años después.

Qué es realmente la viscosidad

El número “5W30” indica cómo se comporta el aceite en frío (el 5W) y en caliente (el 30). Es información útil, pero incompleta: dos aceites 5W30 de fabricantes distintos pueden tener aditivos y comportamientos muy diferentes ante un mismo motor.

La especificación es lo que de verdad importa

Cada fabricante define una norma técnica propia para sus motores: VW tiene la suya, Mercedes la suya, BMW la suya, y así con cada marca. Esa norma determina cosas como el contenido de cenizas del aceite (crítico para no saturar el filtro de partículas), su comportamiento con el sistema EGR o su compatibilidad con el catalizador. Un aceite que cumple la viscosidad pero no la especificación puede parecer correcto durante meses y, sin embargo, ir generando un desgaste silencioso.

Los errores más habituales

Guiarse solo por el precio. Un aceite barato que no cumple la especificación exacta puede acabar saturando antes el filtro de partículas o ensuciando la válvula EGR, con un coste de reparación muy superior al que se ahorró en el cambio de aceite.

No respetar la cantidad exacta. Tanto pasarse como quedarse corto tiene consecuencias: el exceso presiona el cárter y puede generar fugas por los retenes; el defecto obliga a la bomba a trabajar en vacío en aceleraciones fuertes.

Reutilizar el filtro viejo. Un filtro de aceite cuesta poco y su función es crítica: si se satura, deja pasar suciedad que circula por todo el motor.

Qué montamos en Taller Pontevedra

Trabajamos con aceites de gama profesional que cumplen la especificación exacta de cada motor, no un genérico de bazar, y con filtros de primer equipo. Antes de comprar el aceite, verificamos siempre la norma correcta en la ficha técnica del fabricante, no en la etiqueta del envase.

Cuándo aprovechar la visita para revisar algo más

Si el coche pasa de los 60.000 km, suele compensar mirar también el filtro de aire (si está sucio, sube el consumo) y el filtro de habitáculo (si notas malos olores). No te ofrecemos lo que no hace falta: si al revisar el resto está bien, cambiamos el aceite y punto.

Si tienes dudas sobre qué aceite pide tu motor, escríbenos por WhatsApp al 641 16 17 71 con la marca, el modelo y el año, y te lo confirmamos antes de que vengas.