Guía completa
Los coches modernos hablan por códigos
Cualquier coche actual lleva entre treinta y cien centralitas, y cualquier fallo, por pequeño que sea, deja un código guardado en alguna de ellas. La diferencia entre resolver una avería a la primera o repetir la visita está en cómo se interpreta ese código.
Un código no es la avería en sí. Puede apuntar directamente al sensor, pero también a su cableado, a un conector oxidado o a otro componente que altera su lectura. Leer el código lleva treinta segundos; confirmar la causa real puede llevar una hora de datos en vivo y, a veces, una prueba en carretera. En Taller Pontevedra no cambiamos un sensor solo porque haya saltado su código: comprobamos primero si de verdad es el componente que falla.
Datos en vivo, la parte que marca la diferencia
Con el equipo de diagnosis conectado vemos en tiempo real qué está midiendo cada sensor mientras el motor funciona: temperatura, presión, posición, revoluciones. Es imprescindible para averías intermitentes, esas que no se repiten siempre igual y que un simple lector de códigos no logra atrapar.
Codificación: el paso que muchos se saltan
Algunos sensores y módulos modernos necesitan que la centralita “aprenda” el componente nuevo tras el montaje, con un proceso de codificación específico por diagnosis. Si no se hace, el sistema puede seguir marcando avería o funcionar de forma incorrecta aunque la pieza esté bien. Lo hacemos siempre que el fabricante lo requiere, sin cobrar aparte salvo que se indique en el presupuesto.
Precio y tiempos
La diagnosis cuesta entre 40 € y 55 €, descontable del total si finalmente reparas con nosotros. La sustitución de un sensor, según cuál sea, va de 55 € a 230 €. Manda el código o el síntoma por WhatsApp al 641 16 17 71 y te decimos qué puede estar pasando antes de traer el coche.