Guía completa

Un trabajo sencillo con tres detalles que sí importan

Cambiar el aceite parece lo más básico del taller, y para el cliente debería serlo. Pero hay tres cosas que en un centro rápido se despachan sin mirar y son las que marcan la diferencia entre proteger el motor y desgastarlo poco a poco.

La especificación correcta es la primera. No vale “un 5W30 cualquiera”: cada motor pide una norma técnica concreta, y montar un aceite que no la cumple puede saturar el filtro de partículas, ensuciar la EGR o dañar el catalizador en motores con reducción SCR. La segunda es la cantidad exacta: ni de más ni de menos, verificada con varilla y, si el coche lo permite, también por diagnosis. La tercera es el filtro nuevo: reutilizar uno usado porque “todavía aguanta” deja circular suciedad por todo el sistema.

Lo que montamos

Trabajamos con aceites de gama profesional que cumplen la norma exacta que pide cada fabricante, y con filtros Mann, Mahle, Bosch o Hengst — proveedores de primer equipo, los mismos que suministran a las marcas. No usamos genéricos de marca blanca aunque salgan más baratos: lo que se ahorra hoy se paga a 60.000 km en forma de avería.

Qué más conviene mirar en la misma visita

Si el coche pasa de los 60.000 km, suele compensar aprovechar la visita para revisar filtro de aire (si está sucio, sube el consumo), filtro de habitáculo (si notas malos olores o el aire acondicionado rinde menos) y, en diésel, el filtro de combustible, crítico para proteger los inyectores. No ofrecemos lo que no hace falta: si al mirar el resto está bien, cambiamos el aceite y punto. La idea es que vuelvas el año que viene con el coche sano, no que salgas hoy con una factura larga.

Precio y tiempos

Un cambio sencillo lleva entre una hora y hora y media. Con filtro de aire y de polen añadidos, hasta dos horas. Pide cita por WhatsApp al 641 16 17 71: con el modelo o el libro del coche te damos presupuesto cerrado en cinco minutos.